Octubre 22, 2011
Conversación con mama
Hola mamita Hermosa (siempre te he dicho así), hoy podemos hablar de otra forma. Ya estás en un sitio que debe ser muy pero muy lindo. Que bueno sería que me pudieras contar sobre él. Hablemos de cosas que se me van a ocurrir y que recuerdo.
Ahora que hago memoria, voy a mencionar imágenes que tengo de ti y de situaciones que vivimos:
Como sabés, tengo muy mala memoria pero increíblemente el primer recuerdo que tengo de ti es cuando estaba en la cuna y se me cayó el tetero afuera de la cuna y repito, increíblemente me acuerdo, te llamé! Por primera vez dije “MAMA!!!!” y me acuerdo que tu llegaste y me recogiste el tetero.
Otra: creo que estaba como en kinder y me invitaron a una finca y me senté mas de una hora mirando el reloj que me regalaste, esperando que me recogieran y pasabas y te sonreías y me decías que todavía faltaba mucho tiempo.
No puedo ser cronológico por mi falta de memoria pero te acordás de:
- Cuando nos llevabas fruta a la playa en Santa Marta?
- Cuando nos pasabas los sánduches por la ventanilla de la camioneta Ford cuando íbamos para Coveñas?
- Esa risa especial (que nunca se me va a olvidar) cuando te contaban un chiste amarillo tirando a verde?
- El pájaro de don…? Viste! se me olvidó. Ya me acordé. El pájaro de Don Mario!
- Un día en Coveñas me dio por la noche un dolor de estómago y te levantaste, me diste una pastilla y te dio un mareo horrible! Perdoname, no te debí haber levantado.
- Otro dolor de estómago que me acuerdo perfectamente! Estábamos en la casa del estadio, y lo que hiciste fue sobarme con tu mano. Santo remedio! No me volvió a doler!
- Mientras me acuerdo de miles de cosas más, déjame decirte que nunca, nunca recibí nada negativo de ti. Siempre fue una sonrisa, una palabra amorosa, una enseñanza, apoyo y algo muy especial, fuiste más alcahueta que ni pa´ qué.
- Otra cosa que tengo en la memoria es cuando tomamos vino los sábados y te ofrecíamos una copita. A veces te daba como un escalofrío y nos reíamos y a veces te tomabas una copita como si nada.
- Tengo que volver ver una película donde estás cargando a Sara mas o menos de un año de edad y tienes una voz toda ronca. Es que ya no me acuerdo de tu voz porque hace tiempo te debilitaste.
- La que se acuerda mucho es Beatricita de las fumadas de cigarrillo que ustedes dos se pegaban y que tú decías que hasta que no llenaran una coca de colillas no paraban. Ahí estás pintada gozando de la vida a tu modo!
- Que cosa, pero se me vienen a la mente cosas increíbles! Cuando ya estaba casado, me enseñaste una palabra: “Albricias”. Te acuerdas cuándo? Pues encontraste un platico de una vajilla que Beatricita había comprado y estaba por allá en el cuarto de reblujo de la casa del poblado. Lo encontraste y con una cara de sonrisa y alegría me lo entregaste y me dijiste ¡Albricias!!! Primera vez que oía esa palabra.
- Que tal la recuperada de Camilito a punta de amor de abuela y avena?
- Oiste, ya viste a pepe? Cuidado tumba algo con la cola que la debe estar voliando como un loco de alegría!
- Quisiera acordarme de miles de cosas pero como sabés tengo muy mala memoria. Lo que si sé es que siempre sentí y seguiré teniendo tu amor.
Cada que me acuerde de cosas las voy a escribir para que sigamos en contacto.
Y como te dije mil veces y nunca pararé de decirte: TE AMO!
Hablemos un poco de la Coca Cola, vos es que tenías acciones allá o qué? Que forma de tomar coca cola!
Mas macha que vos no hay nadie, sin embargo tenías unos miedos. Ya nos mostraste que venciste uno… y qué tal los de las mariposas y de los animales que aletean? También te los quitase ya! Seguramente te están haciendo un corredor de honor.
De hecho siempre he dicho que cuando Johan Sebastian Bach se murió, mi Dios le dijo, “venga mijito y se sienta a mi lado para que siga componiendo”. A ti te dijo “Venga mijita para que siga siendo la mujer que ha sido”.
Me acabo de acordar de algo muy especial!!! Los panes! Las Tostadas! El pastel de pollo con verduras! Los panes de canela! Cuando llegaba del colegio con ese hambre y me tenías arroz caliente echando vapor con un huevo frito encima además de otras cosas! No se me olvidará nunca! Y para sumarle, te lo saboreabas como quien dice “cómaselo mijito que está muy rico”
Otro plato era el de las salchichas agridulces.
Oiste, yo quisiera saber que pensabas cuando para el día de la madre me iba para la farmacia Colombia y te pedía dizque unas sombras para los ojos o unas pestañinas. Yo firmaba un vale… pero sí las usabas o no? Yo no me daba cuenta. Lo importante era darte el regalo.
Un día te llevé una rosa del colegio Jorge Robledo donde había unos rosales muy bonitos. Seguro te gustó.
Ves? Me voy acordando de cosas que en mi vida me hubiera acordado!
Ahhhh! Ahora que menciono Jorge Robledo, que tal esa búsqueda de colegio cuando me botaron de San Ignacio! Perdonáme por ponerte en esas vueltas. Bueno, un punto a mi favor es que no te hice hacer fila como 6 pisos en Bolivariana. Te dije “no mamita, no vas a hacer esta fila! vámonos para otro colegio”.
Un chiste que te gustaba: ¡El cachetón del tabaco!!
Sabés de que otra cosa me acordé? De la cajita donde guardabas los dientes de leche de todos nosotros. Podés creer que sigue oliendo igual? Se la regalaste a Beatricita y ahí la tenemos como algo muy especial.
Un día una avispa picó creo que a Migue y le pusiste un palito entre la oreja para que se curara. Tengo que averiguar pero seguramente tenía su ciencia de mamá.
Otro recuerdo que tengo y me perdonás no haberte ayudado, es vos fritando chicharrón en Coveñas a las tres de la tarde. Ya no vas a sentir esos calores. Si pudiera regresar en el tiempo y en la consciencia de un muchacho de trece años, te hubiera dicho: “mamá quitate de ahí, sentate a descansar y yo hago eso” pero… no sé… uno no era consciente de eso. Bueno pero allá donde estás no hay que hacer nada de eso, aunque yo sé que lo hacías con todo el gusto y el amor.
Me acabo de acordar de algo que me hace reír! Cuando veías una pelea de boxeo decías: “coja con un palo y le pega!!!” todavía me da risa acordándome de eso.
Otra cosa que te gusta mucho es el arroz recién cocinado con trozos grandes de mantequilla La Fina. Comé bastante por allá.
Me acuerdo que cuando salieron los Chitos y los probaste dijiste que no te gustaban porque sabían a lágrimas.
“¿Qué hacemos hoy de almuerzo Doña Amparo?
Ah ver… yo pienso…
Le parece bien un sudaíto?
Ah bueno me parece muy bien. Te acordás?
Otra! Cuando llegaba del colegio y estaban todos los muebles cambiados y decíamos que mamá había tirado otra bomba atómica. Nadie te enseñó eso pero eran energías positivas las que metías en la casa.
En este momento se me cerró la mente, pero forzando mi pobre memoria me acordaré de más cosas. Lo cierto es que seguimos conversando de alguna forma.
No comments:
Post a Comment